Mi momento en el mundo.

jueves, 30 de mayo de 2013

Ella, la loca...


La levanta en las noches su locura
para hilar con la seda de la tinta
esa historia tan fresca, tan distinta
que le borra su dejo de amargura.

Con las letras el muro ya se pinta
desgranando en el beso la ternura,
o tristezas de muerte y de negrura,
es palabra, poesía, casi extinta.

Sobrevuela la loca en su delirio
por el vértice pálido de ojera
mientras deja grabado su martirio.

Ya cubierto de rosas de albardera
 va encendiendo rubores ante el cirio
porque ¡rompe un poema la barrera! 

lunes, 27 de mayo de 2013

Los capitales de Don Guillermo

Los capitales de Don Guillermo


Doña Julia, se cruzó con Don Guillermo, se acordó que el viejo cumplía años y lo saludó diciendo – ¡Feliz cumpleaños vecino, nos van achicando los años!
-Y sí- le respondió –es que el capital va pesando-
Cada respuesta del hombre siempre le daba dolor de cabeza a la pobre, se arrepintió de saludarlo pero, a lo hecho, pecho.
-A mí me pesan los años Don, capital no tengo ninguno-
El la miró, movió la cabeza de un lado al otro y le dijo –No hablo de capitales en bienes vecina,  es del capital que da la sabiduría con el paso de los años-
-Yo, ya estoy vieja y sigo siendo burra Don Guillermo, pero ya que usted cada año  es más sabio, dígame  algo que haya  capitalizado-
-Podría decirle- contestó él- que hoy aprendí que puedo confiar más  en un animal que en un político-
Asombrada y abriendo muy grande sus ojos preguntó –Eeeepa… ¿Porqué dice eso?
-Digo esto, porque el animal es tal cual como se muestra, en cambio el político se muestra como  no es-
Muda quedó doña Julia, que se despidió del hombre mientras  iba repitiendo las últimas palabras tratando   de entenderlas. Se dijo en voz baja –Siempre igual con este viejo, lo saludo por el cumpleaños y termino  descifrando lo que quiso decir. Pero ¿quién me habrá mandado…?

sábado, 25 de mayo de 2013

Cuídate de esos bichos.

Cuídate de esos bichos 


  Hay un dicho –El buey solo bien se lame- creo que es muy aplicable ciertas veces.
   Si bien al ser humano le gusta y necesita la compañía,  si no la sabe elegir, corre el riesgo de asociarse o  rodearse de personas cuya negatividad, infecta la alegría.
   Son seres infecciosos, así les llamo,  se les conoce por su modo de ver solo el lado negro de las cosas, son soberbios, sin sentimientos ni ganas de solucionar los problemas, sino más bien de profundizarlos y de hacer sentir a los otros que no son importantes, que no valen nada, que  da lo mismo si están o no.   Muestran  su falsa nobleza, y ellos mismos se alaban por lo buenos que son.
   Poco a poco te van intoxicando y no te das cuenta hasta que arrastras tu ser, sin saber el porqué, pierdes el sabor de la vida, lo que antes  te desvelaba de felicidad, hoy no te interesa.
   Es que sin que lo notaras, invadieron tus pensamientos, derribaron tu guardia y desde tu propia atalaya disfrutan tu depresión.
   Para que esto no te suceda,  acompáñate de personas positivas y alegres, esas que te apoyan y empujan a que logres tus sueños, a que inicies tus proyectos, y si no las consigues, mejor, haz como el buey.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Desesperanza

Es solo un punto, en el espacio infinito
que es de todos y de nadie.
Un segundo,
hasta que la última hoja se pierda.
La cubren, pesan, ahogan
su raiz adormecida.
Vacío sin mañana,
harta, de los oídos hartos,
del laberinto,
de la tela de araña que la envuelve,
de cambiar almanaques que no cambian.
Alimenta el dolor
 con la cobardía que no cesa.

Haikus de invierno




Llega el invierno
cuando la última hoja
cruje perdida.

El sol entibia
la piel fría y hambrienta
de los "sin techo".

El rosal duerme
acunando los sueños
de primaveras.


El blanco frío
cubre la alfombra verde
queda sin flor.